La rosa Queen Elisabeth , que es una de las variedades de las rosas se forma en arbustos robustos pudiendo llegar a los 3 metros de altura. Debido a su altura, podemos crear unas guías para desarrollarlo como si fuera un rosal. Su follaje es de color verde oscuro y brillante con tallos cubiertos de espinas y, cuya particularidad es que presenta ciertos tonos rojizos.diferenciándose así de la mayoría de variedades de rosas. Pertenece a la familia de las floribundas.

Se trata, además de una variedad de la rosa muy resistente a las enfermedades, razón por la cual es fácil de tener en el jardín, dará poco trabajo.

Cuando florece, sus flores lo hacen una a una o, en grupos pequeños. Pueden presentar hasta 40 pétalos. Sin de color rosa muy marcado que va perdiendo según va madurando terminando en un rosa muy tenue. su diámetro es de unos 10 centímetros y tienen un perfume muy ligero. Crecen de forma exponencial por lo que podremos igualmente utilizarlas como flores de corte.

Origen y cultura popular de la rosa Queen Elisabeth

El origen de nuestra variedad de la rosa lo encontramos en California de dónde es oriundo su creador Walter E. Lammerts en 1954. Indicar que, tres años después, en 1957, apareció la mutación de esta variedad en la rosa Queen Elisabeth Trepadora aunque esta no goce de tanta aceptación como la versión arbustiva.

El mundo de las Rosas - Variedades de Rosas - Queen Elisabeth

Se trata de una variedad con tal aceptación popular que se encuentra dentro del salón de la fama de las rosas, ya que es una de las rosas más valoradas y votadas por la mayoría de  federaciones de rosas del mundo.

Los ascendentes parentales de nuestra rosa son la variedad de la rosa Charlotte Armstrong y la rosa floradora. Otra rosa  con la que comparte progenitor,es la variedad de la rosa Chrysler Imperial

Cultivo y cuidados de la rosa Queen Elisabeth

Nuestra variedad de la rosa, tal y como hemos comentado con anterioridad en nuestro artículo, es muy resistente a las enfermedades. Sin embargo, no podemos dejar de atender  a una serie de pautas para optimizar su cultivo y crecimiento

Éstas son las consideraciones más importantes a tener en cuenta, si nos proponemos plantar este bonito rosal:

Exposición lumínica

Se trata de una variedad de la rosa que debe estar expuesta al sol lo máximo posible (lo recomendable es de 6 a 8 horas)  aunque si no lo está durante las horas de más calor del día, sobre todo en verano, favoreceremos su crecimiento sin dañar sus hojas. Si decidimos ubicarla en nuestro jardín observartmos las horas de sol antes de plantarla.

Proceso de semillado y reproducción

El suelo más favorable para nuestra Queen Elisabeth será aquel bien drenado y fértil que no se encharque con facilidad y, aunque se trata de una variedad muy receptiva a suelos de toda índole. es recomendable que. cuando procedamos a cavar el hoyo para plantar nuestro arbusto, es muy beneficioso añadir compost de jardinería para rosales, para así optimizar el crecimiento futuro. El PH del suelo puede ser ácido, alcalino o neutral.

En cuanto al riego, deberán ser generosos y discontinuos. Durante la primavera y el verano, regaremos tres veces por semana de forma abundante y según nos adentremos en el otoño. Iremos poco a poco disminuyendo la frecuencia y la cantidad de agua hasta que llegue el invierno momento, en el cual, dejaremos de regar hasta la llegada de la próxima primavera. Un punto importante a tener en cuenta es que no debemos regar nunca si hay riesgo de heladas porque si no nuestra variedad de la rosa moriría sin remedio.

El proceso de abonado, es fundamental observarlo para perpetuar nuestra variedad de la rosa. La mayoría de las enfermedades que atacan a nuestra especie se deben a una mala poda o a un incorrecto abonado. Los abonos adecuados para tener una buena floración en primavera y verano, son aquello ricos en nutrientes. Estos abonos orgánicos contienen la cantidad necesaria de nitrógeno y potasio, para que el rosal Queen Elisabeth crezca sano y fuerte, además de florecer con profusión. La época adecuada es a finales del invierno, cuando hacemos la poda anual. Posteriormente, y con la idea de conseguir una mejor floración, añadiremos abonos químicos de liberalización más rápida.

La poda deberá ser cuidadosa ya que esta variedad de la rosa crece más de forma vertical que horizontalmente por lo que observaremos principalmente la conservación de su estructura mediante la retirada de materia muerta y ramas secas en su interior de tal forma que favorezcamos el crecimiento de la ramas nuevas hacia el exterior.

En cuento al desarrollo de enfermedades y, tal y como hemos comentado al comienzo de nuestro artículo, es un rosal vigoroso y fuerte poco proclive a las enfermedades aunque podría llegar a sufrir por causa de la humedad y el calor fundamentalmente en primavera y verano favoreciendo la aparición de hongos pero de forma muy velada. Para prevenir su aparición, atenderemos cuidadosamente las instrucciones provistas a lo largo de este artículo en cuanto al proceso de poda y abonado. No obstante tampoco está de más aplicar tratamientos preventivos con fungicidas sistémicos.

Utilidades adicionales de la rosa Queen Elisabeth

Además de su uso como elemento decorativo que llena nuestros jardines de luz y color, esta variedad aúna propiedades que hacen que pueda utilizarse igualmente como rosa cortada o, en maceta, que llenará de colorido y de una fragancia muy agradable aquellas estancias en las que ubiquemos nuestras Queen Elisabeth.